CADA ATLETA TIENE SU PROPIO METODO PARA CONTROLAR EL ESTRES

“La clave está en descubrirlo y aplicarlo a tiempo”


Cuando un atleta presenta una determinada dificultad que perjudica su rendimiento y acude a un psicólogo del deporte, muchas veces este profesional busca ayudarlo a descubrir la solución por sí mismo, esa es la base del couching deportivo. En este sentido, las experiencias previas del deportista están llenas de recursos, que pueden ser develados mediante el recuerdo, la visualización y el análisis de lo ocurrido. Entonces, si queremos que un tenista aprenda a controlar su estrés, podemos buscar dentro de sus recuerdos y así llevarlo a descubrir que es lo que hace para recuperar su equilibrio emocional durante los partidos.

Se sabe que los tenistas pierden partidos al estresarse demasiado. Muchos acuden a un psicólogo del deporte planteando que experimentan situaciones repetitivas partido tras partido, dentro de las cuales se produce el mismo estado emocional negativo al enfrentan los mismos acontecimientos. Algunos se estresan cuando los hacen correr de lado a lado y otros, cuando enfrentan al oponente que siempre les gana, al jugar partidos importantes o cuando les remontan el marcador. Allí el estrés del atleta suele implicar rabia, desanimo, impaciencia, impotencia o frustración. Todo ello lo conduce a cometer errores y perder puntos durante el partido. Cuando la situación persiste, el pensamiento del tenista se bloquea, este ya no sabe qué hacer y cae en una especie de crisis emocional que puede llevarlo a desplegar su peor desempeño.

A pesar de que la situación sea repetitiva y lleve al tenista a perder muchos partidos, todo atleta tiene situaciones pasadas en las cuales ha podido recuperarse de esta crisis emocional y ganar el partido gracias a ello. Podemos decir que cada quien posee un patrón, que consiste en una serie de acciones mentales que realiza para restablecer su equilibrio interno, es decir, “Tiene Su Propio Método” que suele darle buenos resultados. Sin embargo, el propio tenista usualmente no se da cuenta de ello. Eso significa que no tiene una idea clara de todo lo que hace cada vez que logra recuperarse satisfactoriamente de una de esas crisis emocionales.

En base a mi experiencia, puedo decir que el método más típico incluye los siguientes elementos: (1) hablarse a sí mismo diciendo “Ok tengo que calmarme”, (2) respirar lento y profundo, (3) replantearse una nueva estrategia de juego, (4) darse a sí mismo palabras de ánimo como “¡Vamos! ¡Tú puedes!” y (3) concentrarse en aplicar la estrategia. Tal como se explica en el artículo anterior, este proceso se puede llevar a cabo más fácilmente si sacamos provecho de la pausa luego de finalizar un punto.

Estos cuatro pasos constituyen solo un ejemplo, cada tenista tiene su propio método particular y, muchas veces, ni si quiera él mismo lo conoce. Usualmente lo implementa casi sin darse cuenta y ese es uno de los problemas: “No hay toma de conciencia”. Si el atleta no sabe con claridad qué es lo que hace dentro de su mente, entonces no puede tomar la decisión de ponerlo en práctica cada vez que una situación de juego lo requiera. Sin embargo, al ser guiado por un psicólogo del deporte, este puede recordar, visualizar y analizar los momentos pasados en los cuales ha logrado recuperarse de una de estas crisis emocionales. Haciendo esto, puede llegar a “reconocer cuál es su propio método”.

Esto presenta varias ventajas. Por un aparte, se trata de una serie de pasos que el atleta ya domina, entonces el psicólogo del deporte no necesita enseñar al tenista para que sepa cómo aplicarlos. Si comparamos esto con una forma de trabajo donde el psicólogo le enseña una nueva técnica al deportista, podríamos decir que al descubrir e implementar el propio método del atleta, se requiere menos esfuerzo de trabajo y los resultados se logran en menos tiempo.

Por otro lado, se trata de un método que usualmente le da buenos resultados al tenista y cuando eso no ocurres es porque lo usa tardíamente. Muchos jugadores y jugadoras deciden aplicar su propio método solo cuando la crisis emocional llega a ser tan intensa que se torna insoportable. Pero ese momento suele ser tardío porque ya es muy difícil remontar y esta es la clave para ganar o perder muchos partidos.

La prevención es mejor que la recuperación. Dentro del tenis, es mejor utilizar el propio método para evitar que la crisis se presente y no para recuperarse de ella cuando ya es demasiado intensa. Esperar que ocurra la crisis para luego aplicar los correctivos es como esperar que una desnutrición se presente para luego comenzar a comer. Cuando el tenista está disputando un partido y apenas comienza a sentirse levemente mal, allí es el momento cuando debe aplicar su propio método.

Si deseas identificar cuál es tu propio método, la recomendación es buscar la ayuda de un psicólogo del deporte. Luego de haberlo descubierto, el hecho de implementarlo a tiempo (y no tardíamente), puede generar un salto en la carrera de aquel tenista que esté siendo severamente perjudicado por sus emociones.

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